ESTADOS DE CONCIENCIA

Pueden ir cambiando a lo largo de la vida y dependiendo de la propia presencia en cada momento

Por Berta Herranz

Estado 0: La vida automática

Se vive de manera automática, se hace lo que hay que hacer y hay como una actitud de queja, existen expectativas y se piensa continuamente en el pasado o en el futuro. No se siente plenitud pero se sigue haciendo lo mismo. El cambio ni siquiera se plantea. No se está en contacto con las necesidades internas y se actúa por reacción o por creencias. El estado también puede ser como de anestesia emocional.

Estado 1: La crisis personal

Este momento, a pesar de normalmente ser una dura etapa de tu vida, comienza cuando toda la realidad que conocías, tu trabajo, pareja, familia, amistades, economía.. comienzas a percibir que va diferente a lo que esperabas, todo sucede al revés de como quieres y no tienes la capacidad para afrontarlo de una forma ecuánime y madura, sabiendo que toda situación por dura que te parezca siempre tiene un aprendizaje por descubrir. Los momentos de crisis son oportunidades para la introspección y el replanteamiento de tu propia identidad. Éste momento es esencial para el inicio de una busqueda profunda de lo que es necesario realmente y lo que no. Es una bendición que con el tiempo, cuando se ve con distancia, si estas realmente abierto/a al mensaje que se presentará, sentirás mucho agradecimiento, ya que gracias a ello inicias el gran viaje de transformación y de conciencia.

Estado 2: El ego espiritual aflora

Aquí llega un momento en el que el orgullo y la sobervia se hacen dueños de la persona. Estas corazas son necesarias para poder atreverse a cambiar, para tomar fuerza para buscar y alejarse de lo conocido. Son una falsa fuerza que puede desmoronarse enseguida, pero durante un corto tiempo pueden resultar muy necesarios para no caer en la inacción. Aquí la persona busca maneras de sustituir su realidad anterior, la que se le ha caido, comienza a interesarse por la busqueda espiritual, el conocimiento de si mismo.. y busca diferentes métodos y vías para llegar a ese objetivo y así trascender un poco el sufrimiento interno que aparentemente parece estar en el exterior. La mirada sigue siendo hacia fuera, buscando maestros.

Puede llegar un momento en el que se aferre a las técnicas de manera mental, acabará teniendo en la cabeza un montón de teorías, mantras, métodos, rituales.. que suman palabras a su mente. Esa puede ser la verdad absoluta que cree y que no le deje ver la verdadera realidad. En ocasiones puede haber una necesidad de imposición de esas técnicas sobre otros, a los que quieren, para que también las experimenten.

Estado 3: Llega la humildad

La persona se libera de creencias y da prioridad a la experiencia interna. Se dá cuenta de que no es único, que sus emociones son iguales a las de la mayoría de la gente, y que no tienen tanta importancia. Siente que hay algo común a todos, que con las personas que ahora congenia es con aquellas con las que comparte la misma emoción, pero que esa emoción cambia, y por lo tanto su forma de relacionarse y de sentir la vida y sus experiencias también cambia, ha desbloqueado la coraza. Es consciente de que no es sus emociones, ni sus pensamientos. Comienza a identificar esas emociones en los otros y a observar las propias dándolas el espacio suficiente para que queden liberadas por medio de una técnica concreta que ha elegido conscientemente para continuar su camino de liberación del sufrimiento y no tiene necesidad de imponer a nadie nada ni de mostrar lo «espiritual» que es, sabe que simplemente le hace bien y es necesario para el/ella, y también, en beneficio de los que le rodean debido a su relación con ellos. No se identifica con lo que hace, simplemente lo hace. Aquí se pierde completamente la identificación con todo porque se percibe que todo está en constante cambio, pero el que observa sigue estando presente.

Estado 4: La iluminación y el fin del sufrimiento

La consciencia, la pura conciencia libre de moralidades donde todo está incluido. Percibes exactamente y con todo detalle lo que eres y de lo que formas parte, no hay mente. Eres consciente y sientes que todo está unido y de que algo mayor lo guía todo. La conciencia mística o iluminación es ser consciente con cada parte del cuerpo de ello.

Cuando sientes la realidad absoluta llegas a quien eres realmente. Todos los velos se desvanecen, ya no puedes volver atrás, ahora conviene que te relaciones desde ahí. Es necesario que continues haciendo lo que estabas haciendo.

Cuando llega la iluminación y comienzas a volver poco a poco al ego, hay un intenso deseo que proviene del cuerpo, de compartirla y de ir despertando a todo el mundo de la inconsciencia, sientes como puede ser la vida si todo el mundo despierta, ves claramente el sufrimiento desde la distancia y sabes lo fácil que es liberarlo.

Esto es una trampa, ya que puede llevarte de nuevo al ego espiritual creyéndote más que los demás cuando al intentar compartirlo, el que no lo ha sentido todavía, por más que esté en un camino de liberación espiritual ya sea monje, monja, budista, maestro espiritual etc.. se le puede despertar una reacción contra eso que intentas trasmitirle, puede sentirse agredido y frustrado al no sentirlo en ese momento y al no saber realmente de que se está hablando, despertándosele una envidia sin sentido que puede dificultar su camino actual de liberación. El despertar, es algo donde la mente no tiene cabida, por muchas palabras que se pongan nunca llegaran a definir realmente lo que es y solo lo entenderá quien lo haya sentido, no quien lo sepa por definiciones. Es algo a lo que no se le puede poner palabras, porque éstas forman parte de lo impermanente.

La religión, las teorías, la astrología..etc, ahora todo eso, solo son entretenimientos.

Ahora podrás comprender realmente el trasfondo de los textos místicos: La Biblia, El Coran, Bagavad Gita.. etc.

Conviene que contactes con una persona liberada, simplemente intenta no volver a meter la mente de por medio porque es la que te llevará de nuevo a los estados anteriores. Si vuelven los pensamientos simplemente, observalos, sin darles importancia, puede que comiences a ver tu sombra en su pura esencia y muy claramente ya que la luz empieza a iluminar todo aquello que estaba en tinieblas, no te dejes atrapar de nuevo por la mente, no rechaces ni te apegues a nada, solo presta atención y relájate.

En este estado el sufrimiento desaparece si consigues trascender la trampa de la mente de apego o rechazo a través de la meditación y la atención continua.

Simplemente es saber y sentir que el estado de iluminación es el estado natural del ser humano, aunque no todos lo sientan en este momento. No hay que despertar a nadie, todos son partes y cada parte tiene su camino a recorrer, ningún camino es mejor ni peor que otro, todos somos necesarios. Conviene que únicamente te ocupes de estar consciente en todo momento para establecerte en la conciencia pura y mística que somos.

Una vez establecido/a llegará quien tenga que llegar y podrás guiarle desde el lugar adecuado desde lo que esa persona también es.

Este estado no se da por deseo de la personalidad, si no en beneficio del propio Ser, que pertenece a todos, que somos todos. Es importante observar que el ego o la mente no se apropie de ello, porque lo más probable es que quiera hacerlo. En este momento conviene estar atentos continuamente de las propias reacciones, las ganas de divulgar, etc.. porque podemos caer de nuevo en el ego y éste puede ser más denso que el que ya teníamos. Plásmalo en algún lugar no muy visible y le llegará a quien esté preparado. 

Niveles de conciencia

Abr 25, 2021

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